17.8.06

CARTA DE MANUEL ARANGO

HABLA LA MAYORIA SILENCIOSA
Sr. Andrés Manuel López Obrador
Candidato a la Presidencia
Partido de la Revolución Democrática

La Mayoría Silenciosa somos más de 56 millones de mexicanos que, teniendo credencial de elector, no votamos por usted. Votamos por otros candidatos, o bien, por diversas razones, nos abstuvimos de votar. Somos la Mayoría Silenciosa los que creemos en nuestras instituciones electorales y respetamos las leyes.

México ha logrado un prestigio internacional en la transparencia de sus procesos electorales que son la base de nuestra incipiente democracia y que ahora usted intenta destruir sin argumentos sólidos o pruebas concretas. El daño que usted está causando podría ser irreparable, pues la confianza en un país depende de la legalidad y respeto a sus instituciones.

Señor López Obrador, sabemos que usted no se confunde, pero también sabemos que maliciosamente intenta confundir a muchos mexicanos con un razonamiento de fraude electoral que no tiene sustento.

Un millón de mexicanos ejemplares contaron voto por voto en presencia de los representantes de los diversos partidos, quienes posteriormente firmaron las actas de conformidad, conservando una copia que detallaba los resultados de la casilla correspondiente.

Cuando anticipadamente usted se declaró ganador el domingo 2 de julio, sabía ya que había perdido. Por esa misma razón abandonó su casa de campaña en la madrugada del jueves 6 de julio, mientras Felipe Calderón, confiado en la suma aritmética de las actas, esperaba el resultado de los conteos distritales, al igual que millones de mexicanos que seguíamos las cifras en la televisión o en computadoras personales. Finalmente todo coincidió: las encuestas de salida, el PREP y la cuenta final.
Una elección muy cerrada... SÍ; un fraude... NO.

Sr. López Obrador, ni confunda ni se confunda: solo el 20% del padrón electoral votó por usted. México no es mitad azul y mitad amarillo, tampoco mitad buenos y mitad malos y ni siquiera mitad ricos y mitad pobres.
Ciertamente México es un país de gran inequidad y pobreza que requiere ser urgentemente atendida llevando lo necesario a quienes carecen de lo elemental y ofreciendo mejores oportunidades para cada mexicano. También es cierto que para lograrlo se requiere la participación de todos los sectores productivos y no tan solo la voluntad y los limitados recursos del gobierno y por ello hay que unir y no dividir a los mexicanos.

La Mayoría Silenciosa somos un mosaico de creencias, intereses, capacidades, ilusiones y preferencias que buscan su bienestar y el de sus seres queridos en un entorno de paz, justicia y libertad. La democracia es el camino que hemos decidido seguir para alcanzar estos fines, pero sin legalidad y respeto a las instituciones la convivencia social se hace imposible y el caos, o bien el autoritarismo, se imponen, acabando con los principios básicos de la civilidad.

La Mayoría Silenciosa somos respetuosos de las leyes, trabajamos cotidianamente en el campo o en la ciudad, unidos en familia cuidamos a nuestros hijos, queremos y hacemos lo posible por contribuir al progreso de todos los mexicanos y clamamos por la justicia, la transparencia, y la seguridad personal.

Estamos hartos de la corrupción, el crimen y las promesas políticas que nunca materializan. Nos sentimos decepcionados de nuestros "representantes" en el congreso que, más que velar permanentemente por el bienestar de la ciudadanía, obedecen a intereses personales o consignas de partido. Representantes del pueblo que rara vez llegan a acuerdos y se concentran en una política destructiva descalificándose unos a otros.

Señor López Obrador, no menosprecie a la Mayoría Silenciosa ni utilice a una ruidosa minoría, a la que usted confunde, para lograr alcanzar el sueño que le negaron las urnas. Nosotros confiamos en el millón de ciudadanos que ya contaron, uno por uno, los casi 42 millones de votos. También confiamos en los ciudadanos que integraron los Consejos Distritales y en el Instituto Federal Electoral. Finalmente nos ponemos en las manos del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, institución en la que también confiamos, aceptando anticipadamente el fallo de los siete magistrados que integran la Sala Superior de ese tribunal.

México y los mexicanos necesitamos de políticos que nos unan y faciliten el camino hacia el progreso en vez de confrontarnos creando divisiones que incitan a la violencia. Le pedimos señor López Obrador se comporte usted a la altura de esta mayoría que, aunque silenciosa, hace más por nuestro país con su comportamiento y esfuerzo cotidiano que usted con sus inalcanzables promesas, infundadas acusaciones y peligrosas manifestaciones que tanto dañan a nuestro país.

Con todo respeto, México es primero.


LA MAYORÍA SILENCIOSA

14.8.06

Política y Religión

Estaba el Peje hablando en el Zócalo capitalino y de pronto se aparece Jesucristo bajando lentamente del cielo.

Se pone a un lado del Peje y le susurra algo al oído.

Entonces López Obrador dirigiéndose a la multitud, dice: ¡Atiendan!,
acaaa... Jesucrihghto mandado por el Diohgh mihghmo...quiere
decirlehghalgo:

Jesucristo tomando el micrófono dice:
- Habitantes de la Ciudad de la Esperanza:
¿No es cierto que así como yo multipliqué el pan y los peces para dar de comer a todos, este hombre trajo los bonos de ayuda a gente de la tercera edad, para que todos comieran por igual?

El pueblo responde:
- Sí!!

- ¿No es cierto, que igual que yo anduve entre los fariseos, él anda
acompañado de unos ladrones?

El pueblo nuevamente responde:
- Síí!!

- ¿No fue traicionado por Bejarano como yo lo fui por Judas?"

El pueblo frenético responde:
- Síííííííííííííí

- ¿Se le conoce como el rayito de esperanza, como a mi se me conoció como El Mesías?

El pueblo responde (ya enloquecido y emocionado):
- SÍIIIIIIIIIIII!!!!!!!!!!!!!

- Entonces, ¿qué esperan para crucificar a este hijo de la CHINGADA???

11.8.06

¿Hay que acabar con los ricos?

No -decía Cantinflas-, lo que hay que hacer es acabar con los pobres. Creo que no se van a acabar los pobres, pero sí que debe hacerse lo indecible para remediar su situación y reducir drásticamente su número.

Ante el problema de la magnitud de la pobreza en nuestros países, estrujantes preguntas nos asaltan: ¿Por qué unos tenemos todo en abundancia y a otros les falta aun lo indispensable? ¿Por qué unos nacemos en un medio que no sólo favorece nuestra supervivencia sino aun nuestra comodidad, y otros en la ignorancia, la miseria y el abandono? ¿Por qué unos tenemos conocimientos, bienes o autoridad que nos permitan afrontar las necesidades y contingencias de la vida y otros no? Preguntas que, en conciencia, debemos tratar de responder.

No hay duda que la pobreza inhumana, la que implica el sufrimiento involuntario del desamparado y el inocente, la que degrada y destruye al ser humano, la que le impide vivir con dignidad y obrar bien y que se sufre sin esperanza, no sólo no podemos aceptarla sino que debemos combatirla.

Pero para avanzar con eficacia en este combate es indispensable que conozcamos a fondo lo que es la pobreza. Hay que ir a donde están los pobres y conocer de cerca la situación del trabajador que ha perdido su empleo o no lo tiene, palpar su angustia para pagar la renta o al médico o para llevar el pan a su familia. Para conocer la situación de los huérfanos, de los niños de la calle, de las madres solteras o abandonadas, de los jóvenes alcohólicos o drogadictos, de los discapacitados, de los ancianos olvidados, de las decenas de miles de personas del campo que emigran a las ciudades o al extranjero y que viven en cinturones de miseria, de las vidas destrozadas que terminan en los asilos, en los hospitales o en las prisiones...

Ante esta situación la reacción inmediata y simplista de algunos gobiernos es corregir drásticamente la distribución de la riqueza y del ingreso. En pocas palabras quitarles a los que tienen y dárselo a los que no tienen: enfrentar a ricos y pobres. ¿Es éste el camino?

Esto nos lleva necesariamente a examinar cómo en una economía se producen los bienes de consumo, cómo se crean los medios de producción, cómo se obtiene un valor agregado: algo positivo que antes no existía. Cómo se crea "riqueza", aunque el término muchas veces sea equívoco.

¿Y quiénes son los que generalmente crean riqueza? ¿Quiénes son los que invierten y generan empleo? Son los empresarios, personas poco comprendidas y muchas veces menospreciadas. Son particularmente ingeniosas e insatisfechas, que trabajan asiduamente y que no consumen todo lo que producen sino que una buena parte de ello la dedican a incrementar su propia capacidad de producir o la de los demás. Son quienes ahorran, invierten y hacen posible la formación de capital y del empleo, organizan y dirigen el trabajo de otros y lo hacen más eficiente, descubren e inventan más o mejores cosas, todo ello asumiendo riesgos, viendo al futuro y siempre dispuestos a experimentar, a crecer, empujados por una ambición, sí, pero también por un ideal de realización creadora.

En este proceso muchos empresarios se enriquecen, pero muchos otros se endeudan, fracasan y pierden todo lo que tienen.

Ciertamente hay empresarios ricos, muy ricos. Uno les pediría que no cometieran excesos, que no hicieran ostentación de su riqueza y que fuesen muy generosos, ayudando a todo tipo de obras buenas, pero ése es un reclamo moral.

La economía y la sociedad los necesitan como inversionistas y creadores de empleo, y desde luego pagadores de impuestos. El Estado, en su papel de apoyo a la población necesitada, puede gravar de distintas maneras a esas personas, pero tiene que hacerlo con prudencia, porque si no, no contaría con su valiosa aportación. Ocurriría el abandono de la actividad productiva, la fuga de cerebros, la fuga de capitales y el desempleo, como ya ha sucedido.

Y una observación final. No todos los empresarios son ricos -pensemos en los dueños de un pequeño comercio o un modesto taller- ni todos los ricos son empresarios. Lo son también muchos profesionistas, artistas, deportistas y aun funcionarios públicos y políticos. Este tema de enfrentar a ricos y pobres hay que evitarlo porque el remedio puede ser peor que la enfermedad.

Lorenzo Servitje S.

3.8.06

No es chiste, pero es buena.

El creador de "El Chavo" y "El Chapulín Colorado", entre otros personajes de la TV, envió una carta, cuyo texto se reproduce a continuación, a Andrés Manuel López Obrador:

Me dirijo a usted con la seguridad de que habrá de captar el sano propósito que me induce a comunicarle mi opinión, con la garantía de que ésta es totalmente personal, que nunca he militado en partido político alguno y que no soy miembro de ninguna cofradía, hermandad, ni nada semejante; de modo que si voté por Felipe
Calderón y algún otro militante del PAN, fue motivado por mi propia conciencia, del mismo modo que lo hice hace seis años a favor de Vicente Fox.

Perdone lo extenso del preámbulo, pero le aseguro que lo hice tan sólo con el propósito de que usted me ubique como persona. Y desde esta posición me permito recordarle que el peor infortunio que hemos padecido los mexicanos a lo largo de nuestra historia es la desunión entre nosotros mismos.

No creo que haga falta citar ejemplos, así como tampoco creo que usted pretenda desunirnos más; pero temo que algunas de sus declaraciones conduzcan a ello.

Por ejemplo: no encuentro razón para recurrir a algo tan obsoleto como es el catalogar a los ciudadanos como militantes de "la derecha o de la izquierda". Usted sabe que esto surgió casualmente por el lugar físico que solían ocupar los miembros de las facciones que integraban la Asamblea Revolucionaria de Francia; y que ahora,
a más de caduco hasta puede resultar nocivo para una de dichas facciones, ya que "derecha" significa lo mismo que "diestra"; es decir: "hábil", "competente"; mientras que el sinónimo de "izquierda" es "siniestra"; o sea “perversa, maligna, aterradora”.

Aunque algunos afirman que en realidad la clasificación se refiere a "ricos y pobres", sin considerar que esto resulta peor y más que injusto, pues equivale a insinuar que los ricos (la derecha) son hábiles y competentes, mientras que los pobres (la izquierda) son perversos y malignos.

Pero claro que no es así: la verdad es que todos los mexicanos valemos lo mismo... pero unidos valemos más. Y creo que la desunión es tan nociva, que fue el factor que lo hizo perder la ventaja que en algún momento llegó a tener usted.

Me refiero a la evidente desunión que ha fragmentado al PRD, entre cuyos miembros hay muchos que difieren entre sí, y que sólo parecen unirse cuando se adhieren como rémoras al liderazgo que construyó usted sin ayuda de ellos. (O con la ayuda de quienes ya no lo ayudan.)

Y por cierto: tampoco crea eso de que quien lo apoya es "la gente"; pues yo, por ejemplo, soy parte del 55 por ciento de "la gente" que no votó por usted.
Y es verdad que ahora estoy muy lejos de padecer hambre, pero también es verdad que tenía 6 años cuando falleció mi padre, dejando a mi madre tan sólo con tres hijos y un montón de deudas; que empecé a trabajar como aprendiz de escritor publicitario con un sueldo de 350 pesos mensuales, pero que en la actualidad ya llevo
más de medio siglo trabajando para el radio, la televisión, el cine, el teatro, etcétera, como escritor, actor, director, compositor y productor, además de haber escrito varios libros y de haber dado un buen número de conferencias... a pesar de lo cual, créame, no soy ningún "pirrurris". Sólo soy un mexicano que ha procurado llevar un poco de sana alegría a pobres y ricos, y que ahora le solicita, POR EL BIEN DE TODOS, interrumpir el dañino discurso que ha seguido emitiendo con alarmante frecuencia.

Roberto Gómez Bolaños
Chespirito.

2.8.06

Si nos lleva el tren y queda el peje...

Estaba Sadam Hussein platicando con Dios y le pregunta:, ¿Cómo estará Irak dentro de 10 años?
Dios le contesta: "Estará todo destruido por las bombas enviadas por los
Estados Unidos."
Sadam se sentó..... y lloró.

Estaba Bush platicando con Dios y le pregunta :
¿Cómo estará America dentro de 10 años?
Dios le contesta: "Estará totalmente contaminada por las bombas químicas enviadas por Irak."
Bush se sentó...... y lloró.

Estaba "el Peje", López Obrador platicando con Dios y le pregunta:
" Dioj, ¿como ejtara Mejico dentro de 6(jeij) añoj, al terminar mi jexenio como prejidente?"
y Dios........ se sentó y lloró.